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Del colectivo a la soledad: roles y experiencias de tres músicos mexicanos

Todo lo que necesitas para mejorar en la escena musical independiente.

Imaginemos cosas chingonas: formas una banda con tus amigos de la prepa, buscas dónde tocar, le pones ganas y ¡pum! El éxito es tuyo. La vida de rockstar al alcance de la mano. Sin embargo la vida del músico independiente mexicanos tiene mucho más complicaciones, el camino al éxito es más largo y complicado.

No siempre es tiempo de rock and roll.

Andrés Acosta Montes recorre el camino del punk folk desde hace más de 10 años. Formó parte de más de 4 agrupaciones y de cada una logró arrancar experiencias que enriquecen su carrera solista. Sobre su experiencia comenta “En cada proyecto aprendí algo diferente, desde repartir volantes, disciplinarte para ensayar, hasta administrar cuestiones legales. Cada momento es una experiencia de crecimiento en una escena independiente que vive del ‘hazlo tú mismo’ todos los días.

Precisamente la carrera del músico en ascenso, sin apoyo de la industrial que las grandes disqueras suelen dar, tiene que cubrir diferentes posiciones laborales dentro de un proyecto. Juega diversos roles que pueden generar falencias en el proyecto o que, como en el caso de Andrés, al final afloran nuevas habilidades para continuar un proyecto creativo.

“No todo el tiempo es rock and roll, también implica hacer trámites, preparar las presentaciones, componer, grabar y promocionarse. La ventaja de estar en un grupo implica división del trabajo, ser solista es un reto dónde lo aprendido mejora los resultados” agrega al referirse al paso por diversos roles en su carrera profesional.

Cada tarea aporta al crecimiento profesional.

Exael Salcedo siempre ha sido un músico muy inquieto. Desde hace diez años comenzó a marcar tendencia en la escena independiente de la capital del país. Forma parte activa del grupo URSS bajo el árbol, con quién cumplió diversos roles dentro del proyecto. Una formación empírica que lo llevo hacia la producción, gestión y formación de talento.

“Definitivamente cada paso que di con la URSS me ayudo a crecer en mi entorno profesional. Comenzamos muy chavos, al grado de que no teníamos idea de la importancia de tocar en festivales como Vive Latino o SXSW”. El guitarrista era el primer gran promotor de la agrupación, además de conseguir fechas y entrevistas con medios. Una labor que hoy profesionalmente se conoce como Management and Booker.

“Mientras la agrupación crecía, nuestras obligaciones también. Después nos involucramos en aspectos como producción en estudio, grabación y ¡hasta en la generación de mercancía promocional de la banda. Un proceso de acierto-error que como persona me permitió conocer hacia dónde quería llevar mi entorno profesional”, agrega Exael para ejemplificar el proceso multitareas que viven los integrantes de un proyecto independiente.

Actualmente, Exael Salcedo encontró un espacio en la producción sonora, además de la gestión de talento. “Me interesa que las nuevas propuestas entiendan la importancia de conocer todos los aspectos que conlleva la carrera profesional como músico, además de que encuentren cada quién su lugar dentro del mismo”, comentó para apoyar la división de tareas.

“No puedes ser manager, promotor, maquilador de mercancía tú solo, así solo evitas que el potencial de tu proyecto crezca. Sí es importante conocer, pero también especializarse en un área”, concluyó.

La delicia de subirse a un escenario es un trabajo de equipo.

Rod Moro también comenzó en la adolescencia la carrera de músico. Desde muy pequeño organizó bandas y proyectos en Ensenada, Baja California. Alentado por la escena musical americana, encontró en la música una forma de expandir su creatividad.

Durante los más de 15 años de experiencia formó diversas agrupaciones, además de colaborar con proyectos de diversos géneros, también se desempeña como músico de sesión. La naturaleza de diversas posiciones, géneros y alcances de cada proyecto en el que ha participado nutrieron diversas facetas con las que convive como profesional de la música.

“A nivel proyecto creo que te va tocando aprender diversos roles, vas tomando postura conforme el nivel del trabajo que tienes enfrente. Puedes empezar de ‘todologo’ cuando comienzas una banda con tus amigos, pero también tienes que aprender a trabajar en entornos más profesionales, leer partituras, ensayar, grabar bien y en el menor tiempo posible. Utilizar lo que aprendiste en el barrio en el estudio de grabación” comenta Rodrigo sobre las peripecias de adaptarse a cualquier situación.

Como músico en una agrupación independiente la experiencia es cercana al sector amateur, las organizaciones menos complejas comparten posiciones y roles de trabajo. Por otro lado, la experiencia de conocer todos los procesos de trabajo permite que los músicos adquieran los conocimientos necesarios para entender cada labor que los lleva a un escenario.

“Lo más delicioso del trabajo es llegar y solo subirse al escenario. Ponerse a tocar. Para que todo ocurra existe todo un equipo de trabajo detrás, dando soporte. Desde el ingeniero de sonido, hasta los técnicos que conectan los instrumentos, pasando por gente de logística, promoción y vendedores de mercancía” puntualiza en reconocimiento a los miembros técnicos que forman una agrupación

“Los equipos de trabajo a nivel profesional llegan a ser grandes y funcionar como máquina. Pero solo te das cuenta del valor de cada integrante cuando pasaste por todos los procesos. La verdadera delicia de tocar en un escenario es saber que todos están trabajando bien” finaliza.

Redacción

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