Prostitución digital

Nuevas plataformas para el "oficio más antiguo del mundo".

La llegada de internet provocó cambios en diversas profesiones, muchas ganaron versatilidad y beneficios; otras tantas perdieron valor y quedaron en el olvido. La venta al menudeo, cambio totalmente con la masificación de internet, incluso generó un punto de inflexión en la economía que ha llevado a los grandes centro comerciales a plantearle cara al comercio electrónico. Pero ¿qué sucede cuando la profesión en juego es el placer?

Las industrias relacionadas con el sexo aprovecharon las tecnologías de la información para potencializar su negocio. La pornografía se distingue por ser un early adopter de las tendencias tecnológicas y genera miles de millones de dólares cada año gracias a la distribución de contenidos. Pero si pensamos en lo referente a prostitución, la venta directa de servicios sexuales, la situación adquiere otros matices por cuestiones legales y culturales.

Las redes sociales, los sitios de anuncios eróticos y hasta las apps de citas generaron cambios en el universo del comercio sexual. En México cada vez existe una mayor oferta de personas que, usando la tecnología y cargados con la  libertad de profesión, deciden ejercer servicios de acompañamiento sin intermediarios. El oficio más viejo del mundo se moderniza.

Hablamos con Rebeca (nombre ficticio) una escort independiente que accedió a una pequeña entrevista para comentarnos cómo llego al negocio del placer.

El lado oscuro del amor.

A pesar de las ventajas  que puede representar el uso de la tecnología en el comercio sexual, la trata de personas también aprovecha los avances para seguir siendo un negocio lucrativo.

El uso de redes sociales como medio de enganche para nuevas víctimas, así como la posibilidad de aprovechar la tecnología para aumentar las vías de explotación sexual, son una pequeña muestra de la existencia de nuevas modalidades del ejercicio de la prostitución no consentida.

La dificultad de seguir rastros digitales, gracias al uso de tecnologías que evitan rastreos, así como la creciente demanda de servicios sexuales por medio de plataformas digitales, hacen de la trata de personas un negocio mucho más efectivo que sus versiones más tradicionales.

 

Estudiante de la Maestria en Periodismo Digital en la UdG. Egresado de FCPyS UNAM (te extraño “Perro Polakas”)
Chilango inverso y workaholic declarado.